1.- Tiempo: El MVP debía ser funcional y publicable, por lo que se priorizaron solo las funcionalidades esenciales.
2.- Segmentación universitaria: Se mantuvo el modelo “sin distinción de rol” (pasajero/conductor), heredado de la experiencia española, para simplificar el uso inicial.
3.- Primer mercado: España. El diseño original se inspiró en patrones conocidos (como BlaBlaCar), lo cual genera curva de aprendizaje en países sin referencias previas como Venezuela.
4.- Verificación progresiva: Aunque la verificación universitaria es clave, se implementó de forma incremental para no frenar el onboarding.